martes, 22 de abril de 2014

NEUROCIECIA Y ADQUISICIÓN DE APRENDIZAJES.
Algunos consejos para estudiar y retener mejor la información.

¿Os imagináis descargar conocimientos directamente a vuestra cabeza, como Neo en Matrix?
Aunque el apredizaje por descarga es cosa, de momento , de ciencia ficción, la neurociencia está realizando avances reales que promenten ayudarnos a aprender más rápido y con menos esfuerzo.

APRENDER es un proceso por el cual adquirimos una determinada información y la almacenamos para poderla usar cuando nos haga falta. La neurociencia nos indica que hay dos tipos de memoria: una de corta y otra de larga duración. La primera se utiliza para cosas como la lista de la compra, tareas para hoy y cosas que no necesitan de ser recordadas a largo plazo. La segunda nos sirve para memorizar conocimientos que queremos retener de forma indefinida o permanente.

¿Dónde está el problema entonces? Pues en que muchas veces se estudia se estudia y se almacenan las cosa en la memoria a corto plazo, arriesgándonos a olvidarlo todo en el peor momento,... por ejemplo, en un examen. ¿Por qué retenemos entonces, muchas veces, lo estudiado en la memoria a corto plazo? Pues porque lo dejamos todo para el último instante; de ésta forma le estamos mandando una orden errónea a nuestro cerebro, haciéndole creer que lo que se almacena no tiene la importancia que realmente tiene. Ponemos a la misma altura la lista de la compra que un examen de historia.

El proceso de formación de memoria a largo plazo es progresivo. En un primer momento se produce el aprendizaje a partir de la entrada de información a través de los sentidos para que, posteriormente, las sucesivas evocaciones y repeticiones hagan que se consoliden en la memoria para luego poder recuperar lo aprendido en el momento en que lo necesitamos. De ahí la importancia de estudiar de forma continuada, ya que así se fortalecen las conexiones neuronales, haciéndonos más fácil  acordarnos de los datos durante un examen.

Parte del proceso de consolidar datos nuevos en la memoria a largo plazo parece tener lugar mientras dormimos. Por eso las horas de sueño también son fundamentales para estudiar y no exponerte a olvidarlo todo el día del examen. ... Y cuando te vayas a acostar, deja el móvil en el salón de tu casa y evitarás tentaciones que favorezcan dormir menos horas.

Igual de importancia le dan los científicos a otros factores como : estudiar en un sitio adecuado (si es lejos de la televisión mejor), comprender es mejor que aprender de memoria (nuestro cerebro funciona por asociación y lo que se comprende es más sencillo de retener), estudiar durante el día ya que por la noche el cansancio es mayor, empezar por lo más fácil para coger confianza, comer bien y no hace megasesiones de estudio sin descansar. El cerebro necesita desconectar.

Tampoco te fíes de los compañeros que lo dejan todo para el día anterior al examen y aprueban, pues no todo el mundo es igual y algunas personas tienen más facilidad para asimilar conceptos en menos tiempo. Si bien es cierto que hay muchos que mienten, diciendo que estudian el día antes por parecer más y luego resulta que llevan varios días preparando el examen a conciencia.

La inteligencia no se mide por los records de memorización, sino por conocer tus propias capacidades y saber usarlas en tu propio beneficio.



Ref. YaQ.2013. año XI, nº 43, p.9








martes, 25 de marzo de 2014

CINCO CLAVES PARA ELEGIR TU GRADO UNIVERSITARIO

 Algunas ideas para desenredar la maraña y dar el paso con más seguridad.
Se acerca la hora de decidir qué vas a estudiar. Para la mayoría de los estudiantes, el final del bachillerato es una gran encrucijada: ¿Qué carrera elegir? ¿La que más me atrae? ¿La que tendrá mejores salidas profesionales?

Cualquier decisión resulta más fácil si al plantearla vamos por partes:

1) Mejor que tú, nadie te conoce
Independientemente de los estudios, piensa en qué cosas valoras o te resultan agradables. ¿Qué te gusta hacer? ¿En qué ambientes te sientes más cómodo? ¿Eres una persona inquieta? ¿Tienes tesón? ¿Te gusta viajar?

Cuáles son tus habilidades. ¿Te resulta fácil concentrarte? ¿Eres un relaciones públicas nato? ¿Se te dan bien los idiomas? ¿Te gusta hablar en público? ¿Eres muy organizado? ¿Te gusta leer? ¿Pasas media vida delante del ordenador? ¿Te encanta estar rodeado de gente?

Piensa también en diferentes profesiones y observa si su día a día encaja con tu personalidad y las cosas que valoras. Puede que te atraiga la idea de curar el cáncer, pero si te mareas con la sangre... ¡quizá tu carrera no es medicina! Y si eres una persona muy activa, encerrarte en un despacho a llevar contabilidades puede que tampoco sea lo mejor,....

2) No descartes de antemano
Infórmate sobre todas las posibilidades. Puede que descubras carreras que no conocías y se adapten a tu perfil más de lo que crees. Con la adaptación a Bolonia han surgido nuevas titulaciones, más específicas y orientadas al mundo laboral, y algunos títulos combinan asignaturas lo que antes eran dos carreras. Piensa que entre una oferta tan variada es fácil que haya un lugar para ti. 

Acude al Departamento Psicopedagógico del colegio y pregunta al psicólogo de Bachillerato, que te orientará y resolverá tus dudas.

3) Acota el terreno
Ahora que conoces todas las posibilidades, trata de quedarte con las tres que más te convencen. Investiga en qué universidades se imparten, si son privadas o públicas, cuántos alumnos seréis en clase, qué asignaturas estudiarás… ¿Te ves estudiando esa carrera?

También es útil leer las asignaturas de los planes de estudio y si ves que el 80% de las asignaturas que vas a estudiar te convencen, es que vas en buena dirección. Piensa que hasta que no entras en la titulación no sabrás si has elegido bien,... es muy dificil entrar con el 100% de seguridad.

4) Lo verdaderamente importante 
Los valores y expectativas de cada persona pueden ser muy diferentes. Piensa qué encaja más contigo. ¿Ayudar a los demás? ¿Llevar una vida tranquila? ¿Ganar dinero? ¿Tener mucho tiempo libre? Hay GRADOS UNIVERSITARIOS  para todos los gustos.

5) Dicen por ahí
Aunque los rumores son sólo rumores, dicen que cuando el río suena… Entérate de qué se comenta de las carreras que tienes en mente, de cada universidad, de cuáles son las salidas reales… Habla con el psicólogo  de tu colegio para que te oriente, pregunta a conocidos y familiares, bucea en foros de Internet…Tal vez no sea lo más importante para decidir, pero puede evitarte alguna sorpresa. 

Y cuando hayas realizado la PAU (y hasta que te den las notas), te aconsejo que visites las facultades donde quieres estudiar, porque ver las instalaciones, conocer el tiempo que tardas en llegar y el tipo de desplazamiento (tren, bus, metro,...) te puede ayudar también en tu toma de decisiones.

Esta es la teoría. De lo que no se suele hablar es del factor suerte. Cuando tomamos decisiones nunca tenemos toda la información en la mano, ni podemos predecir el futuro. Lo que sí podemos hacer es recopilar toda la información posible, poner nuestra ilusión en decidir, y después… ¡Tirarse a la piscina!... como hemos hecho todos.

Ref. Redacción MasterManía09

lunes, 3 de marzo de 2014

EDUCAR EN TIEMPOS DE INCERTIDUMBRE

Creo que TODOS los padres y madres nos preguntamos cómo será la sociedad en la que nuestros hijos, niños y adolescentes de hoy, tendrán que vivir como adulto. Cómo será su vida  en un mundo tan globalizado en el que ya no bastará tener un título universitario como garantía de éxito y futuro, como ocurría hace 2 o 3 décadas atrás. Ahora hablamos de que necesitamos jóvenes emprendedores, … la sociedad, las empresas,.. necesitan de jóvenes emprendedores,… ¿Y cómo se consigue ser emprendedor?
Tengo dudas sobre si estamos preparando hoy en nuestras escuelas a futuros ciudadanos capaces de dar respuesta a los retos que les supondrá incorporarse laboralmente en un mundo global, pero si que tengo claro que en el contexto en el que nos encontramos urge el fomento de experiencias formativas que desarrollen la iniciativa emprendedora de los estudiantes.
En palabras de Carmen Pellicer, Presidenta de la Fundación Trilema, “el talento emprendedor se cultiva estimulando las disposiciones naturales hacia la autonomía, creatividad, confianza, motivación de logro, liderazgo, eficacia y perseverancia”, de ahí que en la escuela deberíamos entrenarlos mediante proyectos de emprendimiento, creando oportunidades para aprender y consolidar los hábitos que les permitan convertirse en adultos protagonistas de sus vidas profesionales y personales.
En este sentido debemos de llegar a la importancia de emprender como competencia, como elemento novedoso de la educación actual. Si algo no queremos es que nuestros hijos sean tremendamente dependientes e inseguros, ni que sólo funcionen a toque de campana, que la docilidad intelectual les convierta en débiles y faltos de criterio, o la obediencia ciega y una disciplina a toque de bastón les deje fácilmente manipulables. En éste colegio la educación en libertad ha sido la base del funcionamiento desde hace 50 años, porque esa libertad les hará equivocarse y tomar decisiones inadecuadas en ocasiones, pero también les permitirá aprender de sus errores, rectificar y tomar el camino adecuado.
A todos los padres nos exaspera verlos tumbados en la cama durante horas, pasivos my depres, sin tensión vital ni ganas de comerse el mundo, con miedos excesivos al riesgo y al cambio, excesivamente introvertidos, apocados o gregarios…, pero tampoco nos interesa ni nos gustaría que fueran temerarios o impulsivos, ni queremos que se ahoguen en un vaso de agua, ni que no sepan levantarse y volver a empezar después de un fracaso en cualquier territorio.

Sabemos que no queremos que nuestros hijos e hijas, que nuestros alumnos del colegio, dejen el testigo de sus vidas en manos de otros sin opciones a ganar en sus batallas personales cuando ya no estemos allí para protegerlos y ayudarles. Por eso queremos que aprendan a emprender.

domingo, 2 de febrero de 2014

BEBIDAS ENERGÉTICAS QUE DAÑAN COMO DROGAS.

Tenia guardado éste artículo de P. Rego, publicado en el diario EL MUNDO el pasado 26-1-14, con el fin de recabar datos sobre temas de actualidad,... pero no he podido resistir la tentación de ofrecéroslo porque me parece que los padres debemos de conocer todo lo que ofrece el mercado, y más cuando algunos productos son muy baratos, están al alcance de todos y , además, tienen sus riesgos. Sobre todo porque están muy de moda y se utilizan en exceso, incluso para aguantar más horas estudiando.

Paso a ofreceros un resumen del mismo, para que sepáis  un poco más del tema y poder reflexionar al respecto. Espero que os resulte de interés:


"Están a la vista, por todas partes. Son las Monster, Burn, Red Bull, Diesel, Missile... Las energy drinks o bombas hipertónicas. Con la segunda lata de una de ellas, Alberto terminó en el hospital. Llegó desorientado y con el corazón al trote por las taquicardias. Podría haberle ocurrido a su hijo, al mío o al hijo del vecino. Alberto forma parte de ese 62% de adolescentes españoles que pueden llegar a tragarse hasta siete litros al mes de bebidas energéticas, según la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés). Un misil de cafeína concentrada y taurina que a diario viaja en las mochilas de los escolares.
La alarma ha saltado en el Reino Unido. Las bebidas energéticas, enlatadas con llamativos colores, dibujos de toros o rayos, son tan perjudiciales como las drogas. Lo advertía John Vincent, asesor en nutrición juvenil del primer ministro Cameron: «Son otra forma de droga». «Las intoxicaciones que producen, sobre todo en los de menor edad, llegan a ser muy graves. Y, lo que es peor, enganchan a los más pequeños», refrenda la doctora María Luisa Iglesias.
Temblores. Inventadas en 1995 por los austriacos de Red Bull, las llamadas bebidas energizantes han salido de los gimnasios, su primer destino, y hoy están al alcance del cualquier mano. En gasolineras, máquinas expendedoras cercanas a colegios e institutos... Uno de cada cinco niños en España va a la escuela con ellas. Un combinado nada apto para menores. «Alteran su capacidad de concentración» y abundan las evidencias, según profesores y médicos, de que provocan vómitos, temblores e irritabilidad.
A Alberto, estudiante de ESO, le bastó con ingerir 160 miligramos de cafeína y dos de taurina, los principales ingredientes activos de este tipo de bebidas. La cafeína estimula el sistema nervioso central y cardiaco, facilita la liberación de catecolaminas, como la adrenalina y la dopamina, y estimula la vasodilatación. La taurina [del latín toro, de cuya bilis se extrajo por primera, en 1827, este potente ácido] mejora la resistencia física. Una explosión de energía en pocos sorbos.
No hay dosis. Incluso en cantidades moderadas «las consecuencias llegan a ser graves», advierte la doctora Iglesias, del departamento de psiquiatría de la Univ. Autónoma de Barcelona y al frente de las urgencias del Hospital Parc Taulí de Sabadell. «Se las toman cada vez más para estudiar [220 millones de latas se produjeron en España en 2012]».
El mal trago ha llegado al Parlamento catalán, el primero aquí dispuesto a regular la venta de estas bebidas y «evitar un consumo excesivo, especialmente entre la población más joven». La propia Cruz Roja, a mediados de febrero, va a iniciar una campaña en Sabadell, con la distribución de folletos que advierten del peligro que conlleva el consumo descontrolado de bebidas energéticas, especialmente si se combinan con alcohol.
Ya van 18 muertos, supuestamente a causa de la ingesta de estas bebidas en EEUU, donde un informe del Gobierno concluye que el número de personas que han acudido a urgencias por latas de empresas como PepsiCo o Monster Beverage se ha duplicado en los últimos cuatro años, pasando de 10.000 a 20.000. «Y en la mayoría de los casos los pacientes eran adolescentes y jóvenes adultos». Aquí «ni eso», dice la doctora Iglesias, «son niños de 9 o 10 años que van al colegio con la latita en la mochila»."

domingo, 12 de enero de 2014

FELIZ AÑO NUEVO !!

Prácticamente acaba de empezar el año, que como siempre esperamos que sea mejor que el anterior. 
A nivel escolar, nuestros hijos ya han experimentado la experiencia de haber realizado la primera evaluación del curso y hemos podido sacar conclusiones al respecto:

A algunos les ha ido francamente bien, a otros,...más o menos normal; pero a otros le ha dejado sin argumentos para justificar que estaban haciendo las cosas bien.

Es, por tanto el momento para sacar conclusiones para no cometer los mismos errores que impidan que el fin de curso sea el esperado y para que los padres cojamos el timón para que no haya sorpresas inesperadas. 

En primer lugar valorar qué ha podido pasar,... falta de control en los horarios, exceso de actividades extraescolares, falta de límites en los horarios y las salidas en épocas de exámenes, trabajo inadecuado y pobre, no llevar las cosas al día, excesos de confianza, ... independientemente de la revolución hormonal de cada uno en su devenir adolescente.

En segundo lugar, tomar las riendas. Estamos a tiempo de todo, de mejorar lo que no se ha hecho bien, o de terminar de estropear las cosas. Es el momento de estar más pendientes de todo y de mantener una comunicación más fluida con los profesores para que no demos pie a engaños y futuros desengaños. Y aquí caben todos, los que no lo han hecho bien y los que podrían caer en la tentación de confiarse por que forma parte de nuestra condición humana. 

Sólo si estamos muy atentos a todo lo que pasa a su alrededor podemos prevenir futuros accidentes. Sólo si estamos muy pendientes de todos los elementos que hay alrededor de nuestros hijos, nos sorprenderemos menos y haremos una verdadera prevención. 

Puede que muchas  veces a nuestros hijos no les guste que vayamos a hablar con los profesores con el argumento que de que no nos fiamos de ellos, y ése argumento se vence fácilmente con otro con el que podemos justificar nuestra acción: les queremos, nos importan y no nos da lo mismo saber si las cosas les va bien o no.  Y ellos tomarán conciencia de que lo que hagan en el colegio no va a pasar desapercibido y e´sta información nos ayudará a guiarles mejor. No hay que tener miedo de  ejercer como padres, los excesos de confianza se pagan caros.

Como decía antes, estamos a tiempo de todo, incluso de que el próximo verano,... sea bueno.







domingo, 15 de diciembre de 2013

Reyes Magos comedidos

Ante los excesos que solemos encontrar a la hora de pedir los regalos a Papá Noel y a los Reyes Magos, aún en época de crisis, parte por presión de la publicidad y arte porque en muchas ocasiones desean participar abuelos y tíos y del entorno familiar, los expertos recomiendan que los niños y los jóvenes no reciban una cantidad excesiva de regalos en Navidad y señalan que los juguetes más adecuados son los que ayudan a los niños a estimular su imaginación y desarrollar sus habilidades físicas, psicológicas y sociales

Los más pequeños de la casa son, probablemente, quienes más disfrutan de las fiestas de Navidad. Esperan con gran ilusión despertarse la mañana del seis de enero y encontrar los regalos que les habrán dejado sus majestades Melchor, Gaspar y Baltasar, los principales encargados de repartirlos entre los niños españoles. Y muchos también se irán a la cama nerviosos el 24 de diciembre gracias al creciente empuje de Papá Noel. De este modo, podrán disfrutar de sus regalos durante casi dos semanas  antes de volver al colegio.
Pero los expertos en psicología infantil consideran que sus majestades los Reyes Magos de Oriente y Papá Noel suelen cometer un error importante: dejar demasiados regalos. Como señala Cristina Ramírez, profesora de Psicología Evolutiva de la Universidad de Barcelona, “hay muchos niños que reciben más de diez regalos, una cifra excesiva. En parte se debe a que vivimos en una sociedad muy consumista y, en parte, a que hay padres que no tienen tiempo para estar con sus hijos y creen que si estos tienen muchos regalos estarán más contentos”. Aunque, desde que empezó la crisis, muchas familias han tenido que reducir el número de regalos, esta psicóloga considera que se sigue regalando en exceso. Es verdad que los niños se emocionan cuando ven el salón de casa repleto de regalos. Pero el exceso puede ser perjudicial. “Algunos tienen tantas cosas, que prácticamente no disponen de tiempo para enamorarse de ellas, jugar, descubrirlas. Consiguen todo o casi todo lo que piden, por lo que no es de extrañar que haya tantos niños y adolescentes con baja tolerancia a la frustración”. 


¿Cuál sería el número de regalos correcto? En opinión de Maite Garaigordobil, profesora de Psicología de la Universidad del País Vasco, “tres es una buena cantidad. Aunque más que de ceñirse a una cifra concreta se trata de aplicar el sentido común. Un niño que recibe diez o más juguetes está sobreestimulado. A veces, sobre todo los niños pequeños, abren y abren cajas el día de Reyes o de Navidad pero no juegan a nada”.
El hecho de que una familia decida ajustarse a tres regalos no quiere decir que, en su carta a los Reyes, un niño no pueda dejarse llevar por el entusiasmo. “Una buena opción es que pida diez cosas, por ejemplo, pero que los padres le avisen de que los Reyes sólo le traerán tres”, señala Cristina Ramírez. Es recomendable que los progenitores se reserven la potestad de seleccionar los tres regalos que consideren más adecuados. O, incluso, de encargar alguno que el niño no haya pedido. Como explica Jaume Bantulà, director de los estudios de grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de Blanquerna (Universitat Ramon Llull) y miembro del Observatorio del Juego Infantil, “los niños suelen elegir los juguetes que reciben. Pero es aconsejable que los padres elijan algún juguete si consideran que le puede convenir, aunque no lo haya pedido. El componente sorpresa es parte fundamental de la ilusión”. Y ¿qué hacer si los abuelos paternos quieren encargar uno o varios regalos, pero también los abuelos maternos, los tíos, algún primo que está de visita, los amigos de la familia… y, claro, los padres? Lo más lógico es que entre todos pacten un número razonable de regalos y cuáles serán.


Los regalos de Navidad pueden ser una excelente oportunidad educativa para los niños. Si piden muchas cosas, pero no las reciben todas, se les enseña algo fundamental: no pueden conseguir todo lo que quieren. Pero este criterio pedagógico no tiene que hacer perder la perspectiva de lo que es un buen regalo navideño para un niño: algo que le guste, que le haga ilusión, con lo que sueñe la noche antes de la visita de Papá Noel o los Reyes. Y, más que con jerseys o calcetines, los niños sueñan con juguetes.
La publicidad televisiva o los catálogos de juguetes alimentan el deseo de los niños desde semanas antes de las fiestas. “Y muchos niños piden decenas de ellos. Pero el problema no es la publicidad o los catálogos, sino cómo se posicionan los niños ante los anuncios –considera Cristina Ramírez–. Es necesario explicarles que algunos juguetes son muy caros o que no son adecuados para su edad”. O, sencillamente, que no pueden tenerlos todos. Además, como señala esta psicóloga, a veces los niños piden juguetes que ven por televisión, pero luego, cuando empiezan a jugar con ellos, se desilusionan, ya que no son lo que esperaban. Así que es recomendable acudir a una tienda para que puedan tocar y ver de cerca los juguetes que desean encargar a los Reyes Magos o Papá Noel.
En realidad, cualquier objeto puede convertirse en juguete siempre que el niño lo emplee para jugar. Un calcetín enrollado puede convertirse en una pelota de fútbol y un paraguas puede ser una espada láser. “Algunas personas creen que los mejores son los más caros, pero su valor depende de la actividad que le permita realizar al niño –explica María José Díaz-Aguado, catedrática de Psicología de la Educación de la Universidad Complutense de Madrid–. Lo importante es que los juguetes contribuyan a vivir experiencias variadas y fomenten la imaginación. Si un juguete lo hace todo, o tiene tantas instrucciones que es confuso, se trata de un mal juguete. Un buen juguete es el que hace volar la imaginación, le gusta al niño y le divierte”.

Para ello, es fundamental que sea seguro y conveniente para la edad del niño. Y, de este modo, le ayudará en su desarrollo motriz, afectivo, cognitivo o social. Los psicólogos distinguen tres etapas evolutivas relacionadas con el juego. Hasta los dos años de edad, los juguetes adecuados son los que favorecen el movimiento y la coordinación. “Como los peluches, los sonajeros, las alfombras de actividades, las pelotas o las palas y los cubos”, señala Jaume Bantulà.
Hasta esa edad, los niños juegan solos. Pero, durante la segunda etapa, entre los dos y los seis años, cobra importancia el juego simbólico. Juegan a que son otras personas, empiezan a aprender qué son las reglas y descubren el placer de jugar en compañía. Así que piden cocinitas, disfraces, construcciones, instrumentos musicales, muñecas, títeres o juegos de mesa como el parchís. Y cobran especial relevancia los juguetes que educan en valores. “Los juegos de mesa enseñan a compartir, hay que seguir unas reglas, aceptar que puedes perder y que no debes enfadarte –apunta María José Díaz-Aguado¬. Por eso no me parece un buen regalo una pistola o los videojuegos en los que el placer está en matar. Es importante estar atento al contenido de los videojuegos. Por suerte, cada vez hay más en los que el objetivo es cooperar y salvar vidas. Enseñan el valor de ayudar a los demás”.

Ya en la tercera etapa del juego, a partir de los seis años, son muy adecuados los juegos educativos, que permiten entrenar la memoria o el cálculo. Por ejemplo, los juguetes científicos, los juegos de magia o los juegos de preguntas y respuestas. Aunque los niños de cualquier edad también disfrutan de juguetes más físicos, como los patinetes, las bicicletas o las cuerdas de saltar. “Sin olvidar la importancia de los colores y las pinturas. Y también de los libros y los cuentos, que yo creo que deberían ser casi regalos obligados –considera Cristina Ramírez–. Fomentan el placer de la lectura, y a los niños les encanta que sus padres les lean cuentos”.
Un juguete que no se adecúe a la edad del niño corre el riesgo de quedar olvidado fácilmente en el fondo de un armario. Y también hay que tener en cuenta la personalidad del niño. Como comenta Maite Garaigordobil, “para un niño tímido puede ser de gran ayuda un juguete que le anime al ­contacto social, como los juegos de mesa. En cambio, a uno muy movido le puede convenir un instrumento musical sencillo, como un piano de juguete, que le ayude canalizar su energía de una forma controlada”.

¿Y qué hacer si un niño pide una muñeca o una cocinita y una niña sueña con una pelota de fútbol y el uniforme de su equipo preferido? “Pues se le regala. Es sexista basarse en estereotipos de género para dar juguetes de niños a los niños y juguetes de niñas a las niñas”, opina Maite Garaigordobil. Un niño puede ser muy feliz jugando con muñecas y, de paso, aprende un valor tan importante como cuidar. Y una niña tiene derecho a soñar que es Messi con un balón en los pies.

Y, en estos tiempos de crisis, una de las principales preocupaciones de muchos padres es el precio de los juguetes. “El gasto medio en juguetes por niño durante la Navidad del 2011 fue de unos 70 euros”, explica Jaume Bantulà. Comprar con antelación o ir de tienda en tienda en busca de los mejores precios es una buena forma de ajustar el presupuesto. Aun así, muchos padres no podrán adquirir los regalos que les piden sus hijos. Pero hay alternativas, como el intercambio de juguetes con otras familias o las organizaciones que los hacen llegar, nuevos o de segunda mano, a los niños con más dificultades económicas. Para ello, es necesario que otras familias donen algunos de sus juguetes. Además, de esta forma, “los niños que los donan aprenden el valor del altruismo”, señala Cristina Ramírez.

¿Y si el niño pregunta cómo es que tiene que dar un juguete suyo para otro niño, si los juguetes son cosa únicamente de los Magos o Papá Noel? Un buen argumento podría ser que serán enviados a los Reyes o Papá Noel para que estos los repartan a los niños más necesitados. “A partir de los seis o siete años, los niños empiezan a aplicar el pensamiento lógico –comenta María José Díaz-Aguado–. Y pueden hacer preguntas como esta o también cómo puede ser que los Reyes repartan tantos regalos en una misma noche y a tantos niños diferentes. Si el niño pregunta directamente a los padres, hay que explicarle la verdad”. Pero si es muy pequeño y todavía no tiene dudas o duda pero prefiere no enterarse del todo, “está muy bien fomentar la fantasía de los Reyes y Papá Noel. Es bonito y transmite a los niños que los sueños se pueden cumplir”.

lunes, 25 de noviembre de 2013

JÓVENES Y ALCOHOL

Tradicionalmente nos hemos centrado en hablar mucho de las sustancias tóxicas prohibidas y hemos tendido a dejar un poco de lado las de uso legal, como es el ALCOHOL. Una droga que no por ser legal deja de ser catalogada como droga dura y en donde la permisividad a todos los niveles tiende a ser lo habitual. 
Desde la antigua y famosa "litrona", bendecida y enaltecida por un famoso alcalde madrileño (venerado profesor para algunos), hasta el "botellón" actual, la dejación y los tímidos intentos de poner coto a determinados desmanes como el ruido o la suciedad (nunca a los riesgos para la salud de nuestros jóvenes), han devenido en los graves problemas instalados entre nuestra juventud, que cada vez a más tierna edad comienza a tener en el alcohol su principal referente de ocio.
Podemos poner multas a nuestros jóvenes por beber alcohol en la calle o sustituirlas por trabajos sociales, como forma de eludir el doloroso pago de la insensatez de nuestros hijos, .... pero nunca llegará a concienciárles de que es algo nocivo para su salud en la medida en que al llegar las fiestas de mayo o de septiembre, nuestra querida Calle de la Reina, se convierte en un macrobotellón consentido con el beneplácito de todos, padres y autoridades, en donde unos se tapan los ojos y otros prefieren no mirar. Las fiestas de nuestro pueblo, excepto para los más pequeños y algunos que a costa de mantener su sensatez se automarginan, se han convertido en una forma de iniciarse y mantener el alcohol como ocio. Podríamos, incluso, ser más coherentes y cambiarlas el nombre: en vez de Fiestas de San Fernado, Fiestas del Botellón de Mayo; y en vez de Fistas del Motín, Fiestas del Botellón de Septiembre. ¿Qué os parece?
Cómo van a plantearse los jóvenes un ocio saludable, si a lo largo del año y sobre todo en invierno, no tienen un lugar para ir: no hay cines, ni pistas de patinaje sobre hielo, ni una bolera, ... eso si, proliferan los alquileres de pisos y locales para que nuestros jóvenes eviten el frío,... en algunos seguro que pasan las tardes con una tele vieja y unos refrescos,... en otros,...mejor no pensarlo. 
Podemos seguir mirando para otro lado, como siempre, o podemos empezar a reivindicar el que nuestros jóvenes, sobre todo de 13 a 17 años, tengan algo más que ahora tienen. 
Invertir en un ocio saludable, es invertir en la salud de nuestros jóvenes.porque los costes de los comas etílicos y de sus posibles secuelas , de los destrozos por estar ebrio, de los accidentes de circulación son más grandes, económica y emocionalmente, de la mayor o menor rentabilidad de algo que sabemos que será una buena inversión de futuro.

Para terminar de reflexionar sobre el tema, os aporto unos datos que pueden ser interesantes, en un artículo publicado hace poco en le diario El Mundo y firmado por Carlos García.

"La huella letal del alcohol"

·    Beber en exceso causa la muerte del 7% de los hombres y el 13% de las mujeres europeos


                                             Un joven borracho durmiendo en la calle. 
CARLOS GARCÍA EL MUNDO
SERVIMEDIA Madrid
Actualizado: 13/11/2013 15:16 horas


El 7% de las muertes que se producen cada año en Europa entre la población masculina y el 13% en el caso de las mujeres están relacionadas con el consumo abusivo del alcohol, ya sea por las enfermedades que causa esta sustancia, como por accidentes laborales o de tráfico tras beber en exceso.
Estas cifras son extrapolables a España, según los datos que maneja Socidrogalcohol, organización que desde hace más de 40 años ayuda a personas con adicción al alcohol y a otras sustancias adicitivas.
Desde esta asociación se explica que, a pesar de que hay más hombres con problemas de alcoholismo que mujeres, los efectos son más perjudiciales en ellas. En una rueda de prensa ofrecida este miércoles en Madrid, el presidente de Socidrogalcohol y presidente del Consejo Español del Cerebro, Julio Bobes, ha afirmado que casi el 10% de los pacientes que se atienden en España en psiquiatría acuden por problemas con el alcohol, o por adicciones a otras sustancias pero que también incluyen el abuso de estas bebidas.
Bobes ha señalado que "se trata de una situación muy grave porque el abuso de esta sustancias ocasiona graves problemas de salud y de carácter social, y la población todavía no está suficientemente concienciada, sobre todo por el gran valor social que se le da al alcohol en nuestro país", agregó.

Daños cerebrales

Para el doctor Bobes, el consumo abusivo de bebidas alcohólicas es perjudicial para todo el mundo, pero especialmente dañino es para los adolescentes y los jóvenes menores de 25 años. "El cerebro está en desarrollo hasta esa edad y el consumo de alcohol dificulta la actividad neuronal, lo que deja secuelas de por vida", ha añadido el presidente de Socidrogalcohol.
Por su parte, el doctor Antonio Terán, secretario de esta organización y coordinador del Centro de Adicciones San Juan de Dios de Palencia, ha explicado que más del 40% de los pacientes que tienen alcoholismo sufren otro trastorno mental añadido, "lo que es una mezcla explosiva". Además, ha alertado de que la gran mayoría de personas que abusan del alcohol confiesa haber protagonizado un acto violento físico o verbal con las personas de su entorno. "Por ello se trata de un problema que afecta a mucha gente, ya que no sólo lo sufren los enfermos, sino también sus familiares, que terminan en muchos casos desarrollando depresión o ansiedad", comentó el doctor Terán.

Consumo temprano en España

En España, a pesar de la crisis, el nivel de consumo de alcohol no ha aumentado en líneas generales. Sin embargo, este problema afecta cada vez más a las mujeres y los jóvenes y adolescentes empiezan a beber a edades más tempranas. En concreto, la media de inicio en el alcohol está en los 13 años, lo que significa que hay niños de 11 años que ya consumen, según explicó ante el doctor Francisco Pascual, tesorero de la Junta Directiva de Socidrogalcohol y asesor médico de FARE (Federación de Alcohólicos Rehabilitados de España).
Además, ha señalado que la mayoría de adolescentes que acude a la consulta por una adicción al alcohol también abusa de otras sustancias tóxicas. A su juicio, "es fundamental poner en marcha más campañas de concienciación para que toda la población, y especialmente los jóvenes, se den cuenta del grave problema que supone beber en exceso y acabar con la idea de que emborracharse todos los fines de semana no ocasiona ningún perjuicio", concluyó el doctor Francisco Pascual.