jueves, 11 de septiembre de 2014

Bienvenidos al nuevo curso 2014-15.
Empieza un nuevo curso, con todo lo que conlleva, con la ilusión de los pequeños y los temores y dudas de los mayores, sobre todo los que inician la última etapa del colegio, el Bachillerato.
No obstante hay cosas que no cambian a lo largo de los años y no está de más un recordatorio y una reflexión al respecto. El artículo que he encontrado, hace pocos días, es muy acorde a lo que los padres no debemos pasar por alto de cara a que nuestros hijos e hijas empiecen el curso con buen pie:

Los secretos para conseguir el éxito escolar
·         Un buen desayuno se asocia a un mejor rendimiento académico
·         Tener una rutina de sueño y dormir entre ocho y nueve horas
·         La actitud de los padres es clave en el desarrollo escolar de los hijos



Septiembre concede a los más pequeños lo que enero a los adultos: nuevas oportunidades, buenos propósitos y un año por delante cargado de aciertos y errores. Técnicas de estudio y estrategias de aprendizaje son de gran importancia para tener un buen rendimiento escolar pero no sólo eso garantiza el éxito. La adquisición de hábitos saludables, como una adecuada alimentación, hidratación e higiene del sueño, es fundamental para el buen funcionamiento académico.
Una alimentación equilibrada es clave para el rendimiento pero, sin duda, la glucosa constituye el principal elemento energético para las neuronas. Diferentes estudios han demostrado que aquellos niños que van al colegio sin probar bocado o toman un desayuno escaso ven reducida su capacidad de aprendizaje, de atención y de memoria y obtienen un peor rendimiento académico. Es recomendable que por la mañana se tome fruta o zumo, leche y tostada o cereales.

Otro de los aspectos fundamentales para los más pequeños que cada vez va tomando más importancia en la salud es la hidratación. Beber frecuentemente durante el tiempo de clase o aprendizaje mantiene el cerebro alerta. Según el doctor José Maldonado Lozano, pediatra del Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada y profesor de esta disciplina en la Universidad de Granada, es fundamental que los niños tengan el hábito de beber agua regularmente, incluso antes de tener sed. La ingesta debe ser proporcional al aporte calórico (1 ml/1 kcal), por tanto, a más energía más agua. De este modo, lo ideal es hacerlo regularmente, entre ocho y 10 veces al día, ya que lo recomendable es beber dos litros de agua diarios.

Por otra parte, si el niño hace ejercicio o alguna actividad física, es importante que beba antes, durante y después de practicar el deporte.Las bebidas deportivas no son necesariamente aconsejables ni las energizantes.

El sueño también es esencial para el rendimiento académico. Los problemas al dormir se han relacionado directamente con las alteraciones de conducta, de rendimiento escolar y una pobre regulación emocional. De este modo, el niño debe acostumbrase a tener una rutina de sueño, es decir, acostarse y levantarse todos los días a la misma hora y dormir entre ocho y nueve horas.

La práctica de ejercicio físico también se relaciona de forma muy positiva con un buen rendimiento escolar, evitando además, problemas como el sedentarismo y la obesidad. Los datos en España son preocupantes: el 26% de los niños y el 24% de las niñas tienensobrepeso. Desde la Asociación Española de Pediatría, recomiendan al menos una hora diaria de actividad física de moderada a intensa. "Las actividades extraescolares deportivas, los paseos en familia, las actividades al aire libre y reducir las horas de consumo de televisión son formas de aumentar la actividad física de manera divertida y amena".
La educación no recae únicamente en las escuelas sino que los padres son los máximos responsables. La actitud que ellos tomen es clave en el éxito de sus hijos. María Bustamante, directora de la Unidad de Psicología infantil del Instituto Centta de Madrid, mantiene que es fundamental que eduquen para la responsabilidad, el hábito del esfuerzo y la constancia y, después, que motiven y estimulen para el aprendizaje.
Una de las mayores rutinas que existen actualmente donde los padres son principales protagonistas son las actividades extraescolares.Muchos progenitores someten a sus hijos a un maratón que a veces puede ser contraproducente. "Lo ideal sería realizar un par de ellas, una de carácter más deportivo y otra más intelectual, como por ejemplo estudiar un idioma, y que se realicen en días alternos", asegura el psicólogo educativo Jesús Ramírez Cabañas. Pero siempre, hay que tener en cuenta las preferencias y gustos del niño.

Si el niño "es agresivo y le apuntamos a fútbol, vamos mal encaminados. Sería mejor que canalizara su agresividad hacia un deporte más adecuado como el judo o el kárate, que le enseñarán a dosificar esa agresividad. Si es tímido y tiene dificultades en la socialización, entonces sí le iría mejor un deporte de equipo", indica este experto.
En la misma línea se expresa Bustamante quien asegura que las clases extraescolares son un recurso acertado siempre que no supongan una sobrecarga para el niño y dejen tiempo para jugar. "El principal error es hacer la elección en función de las necesidades horarias de los padres o por la mera pretensión de que los hijos sepan de todo. Es indispensable que estas actividades se adapten a su condición física y a su edad".

Los deberes, un tema de equilibrio
Los padres deben tomar un papel activo durante el periodo escolar, deben estar pendientes de sus hijos, ayudarles y apoyarles, pero no estar encima de ellos. Y mucho menos, hacerles los deberes. Deben fomentar en ellos la rutina y la disciplina. Ambas cosas están muy ligadas, asegura el psicólogo educativo Jesús Ramírez Cabañas. Por eso, "si el niño se habitúa a hacer una actividad extraescolar y luego va a casa a hacer sus tareas es más fácil que lo convierta en rutina. Si los padres le ayudan a hacer los deberes (o se los hacen ellos) será difícil que el niño adquiera esa autodisciplina. Lo ideal es que controlen al niño, pero de una manera alejada. Es decir, no estar encima pero sí saber si han hecho lo que tenían que hacer", explica el experto. Lo aconsejable, añade por su parte María Bustamante, directora de la Unidad de Psicología infantil del Instituto Centta de Madrid, es que los padres vigilen, apoyen y supervisen que sus hijos cumplen sus tareas. Pero nunca, nunca hacerles los deberes. Y que este tiempo no se convierta en un momento de estrés o tensión, sino que esté dentro de un clima afectivo y motivador.


Ref. BEATRIZ G. PORTALATÍNMadrid El Mundo

martes, 10 de junio de 2014



FIN DE CURSO

Nos queda un rato de curso, y ya intuimos todos cómo puede terminar, salvo contadas sorpresas en todas las direcciones.
Los que han trabajado bien a lo largo del curso, no andan muy preocupados porque el trabajo está hecho,...pero los que han dejado todo para el final, apuran para ver si, de quedar algo, que sea lo menos posible. 

Pero muy pocos alumnos son dados a reflexionar cuando el curso llega a su fin, sea para mejorar o para no cometer los mismos errores que en el curso que está terminando. A nuestros hijos les cuesta sacar conclusiones y tienden a guiarse por el presente más inmediato. Salvo la gran mayoría de los que están en Bachillerato, que empiezan a olfatear lo que puede ser su vocación y su futuro más inmediato, y que entienden que no da lo mismo aprobar con un 6 que con un 8, el resto (y más si les ha ido bien) se limitan a pasar página a la espera del próximo curso.

Puede que sea parte de nuestro trabajo como padres hacer que se paren un poco a pensar en cómo ha sido su trabajo a lo largo de éstos nueve meses, adecuándonos un poco a la edad y al curso que han terminado nuestros hijos: su trabajo escolar, las actividades extraescolares que han realizado, la relación con sus profesores o con sus compañeros, las nuevas amistades o las que se han ido quedando en el camino. Cada nuevo curso va a suponer, además de un trabajo, una prueba de madurez que les va a permitir conocerse más a sí mismos y a su entorno, que les va a servir para ponerse a prueba y conocer mejor sus límites, ... y no hay nada mejor que haber aprendido del curso anterior para afrontar mejor el nuevo.

Incluso el hecho de haber aprobado todo no puede ser una especie de cheque en blanco para no hacer nada durante el verano y dejar que la desidia se apodere de nuestros hijos durante casi 3 meses. Precisamente el verano además de permite unos horarios más anárquicos, puede constituir una forma de progresar física y mentalmente en su desarrollo como mujeres y hombres de futuro: se puede ir de campamento, se puede ir fuera de España para aprender idiomas , se puede ir a la piscina o frecuentar más a los amigos, amén de las vacaciones familiares si las circunstancias lo permiten,...pero en cualquiera de los casos, que no dejen de asumir las responsabilidades propias de su edad y de hacer otras cosas que no pueden durante el curso, a parte de arrimar un poco el hombro en casa (hacer sus camas, hacer recados,... entre otros). Es bueno que les vayamos creando responsabilidades. Y si ya han superado los 16 años, tampoco pasa nada porque trabajen y sepan cómo funciona la vida, y si se busca se pueden encontrar ofertas temporales adecuadas a los más jóvenes: hipermercados, polideportivos, terrazas de bar, lavaderos de coches,...y no nos debe de dar pena el plantearselo, porque les ayudará a madurar, a saber que el dinero no crece en los árboles y a valorar más lo que compren con el dinero fruto de su esfuerzo. Muchos, cuando lo hacen, se dan cuenta que los pupitres son más cómodos de lo que antes se hubiesen imaginado y que trabajar en la vida real no es tan fácil como algunos creen.

En cualquier caso, espero que paséis todos, padres y alumnos, el mejor verano posible. 

Seguiré con vosotros el próximo curso.

miércoles, 7 de mayo de 2014

PON EN FORMA TU CEREBRO



De la misma manera que con ejercicio puedes mejorar tu resistencia física, podemos aumentar la capacidad de nuestro cerebro. Vamos a ver, a continuación, 20 consejos que puedes incluir  en tu vida cotidiana para aumentar la capacidad de tu cerebro:

1.- CREE EN TI. Confía en tus capacidades. Tu capacidad de aprender y desarrollarte en múltiples ámbitos no tiene límites. No los pongas tú.


2.- CUIDA TU ALIMENTACIÓN. Para funcionar correctamente, el cerebro requiere oxígeno, ácidos grasos, agua y glucosa. 
Los ácidos grasos como el omega-3 y omega-6, son fundamentales para el desarrollo adecuado del cerebro, por eso algunos de los alimentos que más le gustan a tu cerebro son el atún, los arenques o el salmón,.... haz por incluirlos en tu dieta.
El cerebro está constituido en gran medida por agua, por lo que es muy importante prevenir la deshidratación, pues puede dañar funciones cerebrales como la concentración y la memoria.
El cerebro obtiene la mayor parte de su energía de la glucosa, que es transportada por la sangre,... de ahí que se recomiende empezar el día con un buen desayuno para aprender bien.

3.- HAZ EJERCICIO.  Es beneficioso para mejorar el funcionamiento del cerebro, el estado de ánimo e incrementar el aprendizaje.
 El oxígeno es un elemento de vital importancia en el funcionamiento del cerebro y, por lo tanto, para el aprendizaje y memoria. El oxígeno es transportado por la sangre hasta nuestro cerebro, pero si se ve potenciado por el ejercicio físico se puede aumentar la capacidad del cerebro, promover la neuroplasticidad y evitar el estrés.

4.- DUERME. Trata de llevar una vida ordenada. Muchos estudios científicos demuestran  la influencia del sueño en el aprendizaje, compresión y memoria. Durante el sueño se reactivan las regiones utilizadas para llevar a cabo funciones cerebrales que se consolide lo aprendido. Por eso, antes de un examen es muy importante descansar en condiciones. Pasar la noche de antes sin dormir puede llevarte a entregar tu examen en blanco.

5.- LEE. Siempre es bueno. Y no hace falta leer El Quijote (aunque recomiendo hacerlo) para estimular tu imaginación, enriquecer tu vocabulario o expandir tu conocimiento. ....Lee lo que quieras, pero lee.Es una de las mejores actividades que puedes realizar en verano si quieres empezar bien el próximo curso. Se nota mucho los que leen mucho en verano respecto a los que no leen nada, porque a éstos últimos les cuesta más el rodaje en los primeros meses del curso. Es como el que lleva mucho tiempo sin hacer deporte y luego hace mucho de golpe,... aparecen las agujetas, ... en éste caso serían agujetas mentales.

6.- POTENCIA TU CAPACIDAD MATEMÁTICA.  A mucha gente, por utilizar la calculadora para todo se le olvidan hasta las tablas de multiplicar. Quizás no sea ése tu caso, pero está demostrado que valernos de máquinas para todo reduce nuestra capacidad de cálculo. Por ejemplo, cuando vayas de compras o salgas con alguien a cenar, intenta calcular el importe que tienes que pagar sin recurrir más que a tu cabeza.

7.- DESARROLLA TU CAPACIDAD DE RELACIÓN. Tener capacidad para conocer a gente nueva y entablar relaciones es clave para tu felicidad personal y también para tu futuro profesional. Es una capacidad que se desarrolla con la práctica. Participa en actividades fuera de clase e interésate por los demás.

8.- MANTÉN EL CONTACTO CON LA NATURALEZA. Da un paseo por un bosque, mira el paisaje , escucha  los sonidos, mira el cielo, fijate en las plantas que hay a tu alrededor, huélelas ... en Aranjuez tenemos unos jardines que son un lujo,... disfrutalos.

9.- DEDICA 15 MINUTOS AL DÍA PARA APRENDER ALGO NUEVO. Se trata de aprender algo que despierte tu curiosidad, sobre lo que estás estudiado o sobre lo que te apetezca, pero que te resulte novedoso. Se trata de aprender algo nuevo, algo que luego puedas comentar  y que te permitirá aumentar tu horizonte intelectual y personal.

10.-ESCUCHA.  Desarrolla tu capacidad de escuchar lo que dicen los demás, tratando de entender el punto de vista del otro. Es una de las cualidades que más te puede ayudar a aprender y conectar con la gente. Tan sencillo como mantenerte atento, no interrumpir y, cuando intervengas en la conversación, poner en práctica tu capacidad para conectar con la gente.

11.- DESARROLLA TU CAPACIDAD CRÍTICA . Se trata de tener un criterio propio ante las cosas, sin dejarte influenciar por tu entorno. El objetivo es ser capaz de desarrollar tu criterio propio y tu capacidad de decisión. No se trata de llevar la contraria porque sí, sino de desarrollar un pensamiento propio y fomentar tu capacidad de tomar tus propias decisiones. Esto te hará ser una persona más segura y, por tanto, más inteligente y respetada.

12.- RODÉATE DE GENTE POSITIVA DE LA QUE PUEDAS APRENDER. "Quien a buen árbol de arrima, buena sombra le cobija", y es verdad. Si quieres mantener la mente activa, rodéate de gente saludable que tengan sus inquietudes y que puedas compartir con ellas las tuyas.

13.- DESARROLLA TU CAPACIDAD DE ANÁLISIS. Dedica un tiempo a reflexionar sobre un problema del tipo que sea y escribe todo tipo de soluciones que se te ocurran. Luego puntúa u ordena esas posibles soluciones por su eficacia. Y cada vez que te enfrentes a un problema, piensa de ése modo. Valora pros y contras .

14.- PON EN FORMA TU MEMORIA. Es una capacidad clave para la inteligencia. Para ello, pon a punto tu memoria desarrollando tu capacidad de atención y retención.

15.- SAL DE LA RUTINA. Trata de hacer cosas diferentes a las que haces normalmente, te dará otra visión del mundo. Si vasa a casa sin prisas, cambia de camino,.. conocerás otras calles, otras tiendas, otros lugares que seguro o no has visto o no te has fijado.

16.- SI PUEDES,... VIAJA. Independientemente de con quien vayas, un viaje abre la mente: gente nueva, sitios nuevos, comidas nueva, ... otros puntos de vista nuevos. Abre tu mente. 

17.- PONTE A PRUEBA. ¿Te da miedo hablar en público? ¿Te sigue asustando preguntar en clase? ¿Eres tímido y te cuesta hablar con la gente?,... Ponte pequeños retos en el día a día que te hagan utilizar cualidades en las que no te sientas cómodo. No se trata de hacerlo perfecto, sino de ir adquiriendo confianza en ti mismo y sentir que, aunque no seas el mejor en algo, también eres capaz de hacerlo. En la vida todo es cuestión de práctica.

18.- NO TE QUEDES CON LAS DUDAS. Busca las respuestas a cualquier duda que te surja e intenta relaciona la información con información que ya dominas. Si además compartes lo que has aprendido con alguien, es la mejor forma de adquirir nuevos conocimientos y que no pasen al olvido.

19.- BUSCA UN EQUILIBRIO EMOCIONAL . Tanto con nuestra familia como con nuestros amigos debemos sentirnos bien. Es importante sentir que podemos expresar nuestras emociones y nuestros sentimientos. Vivir en un entorno equilibrado y tranquilo aumenta nuestras posibilidades de aprendizaje y concentración. En cambio el estrés disminuye nuestra memoria y reduce la plasticidad cerebral. 

20.- CUMPLE UN SUEÑO.  Seguro que puedes pensar en algunas cosas que siempre has querido hacer pero no has encontrado el tiempo. Componer una canción, aprender a tocar la guitarra, subir a una montaña,... Intentalo. No te preocupes por el resultados, lo importante es disfrutar de la experiencia. Cumplir una meta es algo que te enganchará de forma positiva.

YAQ.invierno. año XI. 2013.

martes, 22 de abril de 2014

NEUROCIECIA Y ADQUISICIÓN DE APRENDIZAJES.
Algunos consejos para estudiar y retener mejor la información.

¿Os imagináis descargar conocimientos directamente a vuestra cabeza, como Neo en Matrix?
Aunque el apredizaje por descarga es cosa, de momento , de ciencia ficción, la neurociencia está realizando avances reales que promenten ayudarnos a aprender más rápido y con menos esfuerzo.

APRENDER es un proceso por el cual adquirimos una determinada información y la almacenamos para poderla usar cuando nos haga falta. La neurociencia nos indica que hay dos tipos de memoria: una de corta y otra de larga duración. La primera se utiliza para cosas como la lista de la compra, tareas para hoy y cosas que no necesitan de ser recordadas a largo plazo. La segunda nos sirve para memorizar conocimientos que queremos retener de forma indefinida o permanente.

¿Dónde está el problema entonces? Pues en que muchas veces se estudia se estudia y se almacenan las cosa en la memoria a corto plazo, arriesgándonos a olvidarlo todo en el peor momento,... por ejemplo, en un examen. ¿Por qué retenemos entonces, muchas veces, lo estudiado en la memoria a corto plazo? Pues porque lo dejamos todo para el último instante; de ésta forma le estamos mandando una orden errónea a nuestro cerebro, haciéndole creer que lo que se almacena no tiene la importancia que realmente tiene. Ponemos a la misma altura la lista de la compra que un examen de historia.

El proceso de formación de memoria a largo plazo es progresivo. En un primer momento se produce el aprendizaje a partir de la entrada de información a través de los sentidos para que, posteriormente, las sucesivas evocaciones y repeticiones hagan que se consoliden en la memoria para luego poder recuperar lo aprendido en el momento en que lo necesitamos. De ahí la importancia de estudiar de forma continuada, ya que así se fortalecen las conexiones neuronales, haciéndonos más fácil  acordarnos de los datos durante un examen.

Parte del proceso de consolidar datos nuevos en la memoria a largo plazo parece tener lugar mientras dormimos. Por eso las horas de sueño también son fundamentales para estudiar y no exponerte a olvidarlo todo el día del examen. ... Y cuando te vayas a acostar, deja el móvil en el salón de tu casa y evitarás tentaciones que favorezcan dormir menos horas.

Igual de importancia le dan los científicos a otros factores como : estudiar en un sitio adecuado (si es lejos de la televisión mejor), comprender es mejor que aprender de memoria (nuestro cerebro funciona por asociación y lo que se comprende es más sencillo de retener), estudiar durante el día ya que por la noche el cansancio es mayor, empezar por lo más fácil para coger confianza, comer bien y no hace megasesiones de estudio sin descansar. El cerebro necesita desconectar.

Tampoco te fíes de los compañeros que lo dejan todo para el día anterior al examen y aprueban, pues no todo el mundo es igual y algunas personas tienen más facilidad para asimilar conceptos en menos tiempo. Si bien es cierto que hay muchos que mienten, diciendo que estudian el día antes por parecer más y luego resulta que llevan varios días preparando el examen a conciencia.

La inteligencia no se mide por los records de memorización, sino por conocer tus propias capacidades y saber usarlas en tu propio beneficio.



Ref. YaQ.2013. año XI, nº 43, p.9








martes, 25 de marzo de 2014

CINCO CLAVES PARA ELEGIR TU GRADO UNIVERSITARIO

 Algunas ideas para desenredar la maraña y dar el paso con más seguridad.
Se acerca la hora de decidir qué vas a estudiar. Para la mayoría de los estudiantes, el final del bachillerato es una gran encrucijada: ¿Qué carrera elegir? ¿La que más me atrae? ¿La que tendrá mejores salidas profesionales?

Cualquier decisión resulta más fácil si al plantearla vamos por partes:

1) Mejor que tú, nadie te conoce
Independientemente de los estudios, piensa en qué cosas valoras o te resultan agradables. ¿Qué te gusta hacer? ¿En qué ambientes te sientes más cómodo? ¿Eres una persona inquieta? ¿Tienes tesón? ¿Te gusta viajar?

Cuáles son tus habilidades. ¿Te resulta fácil concentrarte? ¿Eres un relaciones públicas nato? ¿Se te dan bien los idiomas? ¿Te gusta hablar en público? ¿Eres muy organizado? ¿Te gusta leer? ¿Pasas media vida delante del ordenador? ¿Te encanta estar rodeado de gente?

Piensa también en diferentes profesiones y observa si su día a día encaja con tu personalidad y las cosas que valoras. Puede que te atraiga la idea de curar el cáncer, pero si te mareas con la sangre... ¡quizá tu carrera no es medicina! Y si eres una persona muy activa, encerrarte en un despacho a llevar contabilidades puede que tampoco sea lo mejor,....

2) No descartes de antemano
Infórmate sobre todas las posibilidades. Puede que descubras carreras que no conocías y se adapten a tu perfil más de lo que crees. Con la adaptación a Bolonia han surgido nuevas titulaciones, más específicas y orientadas al mundo laboral, y algunos títulos combinan asignaturas lo que antes eran dos carreras. Piensa que entre una oferta tan variada es fácil que haya un lugar para ti. 

Acude al Departamento Psicopedagógico del colegio y pregunta al psicólogo de Bachillerato, que te orientará y resolverá tus dudas.

3) Acota el terreno
Ahora que conoces todas las posibilidades, trata de quedarte con las tres que más te convencen. Investiga en qué universidades se imparten, si son privadas o públicas, cuántos alumnos seréis en clase, qué asignaturas estudiarás… ¿Te ves estudiando esa carrera?

También es útil leer las asignaturas de los planes de estudio y si ves que el 80% de las asignaturas que vas a estudiar te convencen, es que vas en buena dirección. Piensa que hasta que no entras en la titulación no sabrás si has elegido bien,... es muy dificil entrar con el 100% de seguridad.

4) Lo verdaderamente importante 
Los valores y expectativas de cada persona pueden ser muy diferentes. Piensa qué encaja más contigo. ¿Ayudar a los demás? ¿Llevar una vida tranquila? ¿Ganar dinero? ¿Tener mucho tiempo libre? Hay GRADOS UNIVERSITARIOS  para todos los gustos.

5) Dicen por ahí
Aunque los rumores son sólo rumores, dicen que cuando el río suena… Entérate de qué se comenta de las carreras que tienes en mente, de cada universidad, de cuáles son las salidas reales… Habla con el psicólogo  de tu colegio para que te oriente, pregunta a conocidos y familiares, bucea en foros de Internet…Tal vez no sea lo más importante para decidir, pero puede evitarte alguna sorpresa. 

Y cuando hayas realizado la PAU (y hasta que te den las notas), te aconsejo que visites las facultades donde quieres estudiar, porque ver las instalaciones, conocer el tiempo que tardas en llegar y el tipo de desplazamiento (tren, bus, metro,...) te puede ayudar también en tu toma de decisiones.

Esta es la teoría. De lo que no se suele hablar es del factor suerte. Cuando tomamos decisiones nunca tenemos toda la información en la mano, ni podemos predecir el futuro. Lo que sí podemos hacer es recopilar toda la información posible, poner nuestra ilusión en decidir, y después… ¡Tirarse a la piscina!... como hemos hecho todos.

Ref. Redacción MasterManía09

lunes, 3 de marzo de 2014

EDUCAR EN TIEMPOS DE INCERTIDUMBRE

Creo que TODOS los padres y madres nos preguntamos cómo será la sociedad en la que nuestros hijos, niños y adolescentes de hoy, tendrán que vivir como adulto. Cómo será su vida  en un mundo tan globalizado en el que ya no bastará tener un título universitario como garantía de éxito y futuro, como ocurría hace 2 o 3 décadas atrás. Ahora hablamos de que necesitamos jóvenes emprendedores, … la sociedad, las empresas,.. necesitan de jóvenes emprendedores,… ¿Y cómo se consigue ser emprendedor?
Tengo dudas sobre si estamos preparando hoy en nuestras escuelas a futuros ciudadanos capaces de dar respuesta a los retos que les supondrá incorporarse laboralmente en un mundo global, pero si que tengo claro que en el contexto en el que nos encontramos urge el fomento de experiencias formativas que desarrollen la iniciativa emprendedora de los estudiantes.
En palabras de Carmen Pellicer, Presidenta de la Fundación Trilema, “el talento emprendedor se cultiva estimulando las disposiciones naturales hacia la autonomía, creatividad, confianza, motivación de logro, liderazgo, eficacia y perseverancia”, de ahí que en la escuela deberíamos entrenarlos mediante proyectos de emprendimiento, creando oportunidades para aprender y consolidar los hábitos que les permitan convertirse en adultos protagonistas de sus vidas profesionales y personales.
En este sentido debemos de llegar a la importancia de emprender como competencia, como elemento novedoso de la educación actual. Si algo no queremos es que nuestros hijos sean tremendamente dependientes e inseguros, ni que sólo funcionen a toque de campana, que la docilidad intelectual les convierta en débiles y faltos de criterio, o la obediencia ciega y una disciplina a toque de bastón les deje fácilmente manipulables. En éste colegio la educación en libertad ha sido la base del funcionamiento desde hace 50 años, porque esa libertad les hará equivocarse y tomar decisiones inadecuadas en ocasiones, pero también les permitirá aprender de sus errores, rectificar y tomar el camino adecuado.
A todos los padres nos exaspera verlos tumbados en la cama durante horas, pasivos my depres, sin tensión vital ni ganas de comerse el mundo, con miedos excesivos al riesgo y al cambio, excesivamente introvertidos, apocados o gregarios…, pero tampoco nos interesa ni nos gustaría que fueran temerarios o impulsivos, ni queremos que se ahoguen en un vaso de agua, ni que no sepan levantarse y volver a empezar después de un fracaso en cualquier territorio.

Sabemos que no queremos que nuestros hijos e hijas, que nuestros alumnos del colegio, dejen el testigo de sus vidas en manos de otros sin opciones a ganar en sus batallas personales cuando ya no estemos allí para protegerlos y ayudarles. Por eso queremos que aprendan a emprender.

domingo, 2 de febrero de 2014

BEBIDAS ENERGÉTICAS QUE DAÑAN COMO DROGAS.

Tenia guardado éste artículo de P. Rego, publicado en el diario EL MUNDO el pasado 26-1-14, con el fin de recabar datos sobre temas de actualidad,... pero no he podido resistir la tentación de ofrecéroslo porque me parece que los padres debemos de conocer todo lo que ofrece el mercado, y más cuando algunos productos son muy baratos, están al alcance de todos y , además, tienen sus riesgos. Sobre todo porque están muy de moda y se utilizan en exceso, incluso para aguantar más horas estudiando.

Paso a ofreceros un resumen del mismo, para que sepáis  un poco más del tema y poder reflexionar al respecto. Espero que os resulte de interés:


"Están a la vista, por todas partes. Son las Monster, Burn, Red Bull, Diesel, Missile... Las energy drinks o bombas hipertónicas. Con la segunda lata de una de ellas, Alberto terminó en el hospital. Llegó desorientado y con el corazón al trote por las taquicardias. Podría haberle ocurrido a su hijo, al mío o al hijo del vecino. Alberto forma parte de ese 62% de adolescentes españoles que pueden llegar a tragarse hasta siete litros al mes de bebidas energéticas, según la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés). Un misil de cafeína concentrada y taurina que a diario viaja en las mochilas de los escolares.
La alarma ha saltado en el Reino Unido. Las bebidas energéticas, enlatadas con llamativos colores, dibujos de toros o rayos, son tan perjudiciales como las drogas. Lo advertía John Vincent, asesor en nutrición juvenil del primer ministro Cameron: «Son otra forma de droga». «Las intoxicaciones que producen, sobre todo en los de menor edad, llegan a ser muy graves. Y, lo que es peor, enganchan a los más pequeños», refrenda la doctora María Luisa Iglesias.
Temblores. Inventadas en 1995 por los austriacos de Red Bull, las llamadas bebidas energizantes han salido de los gimnasios, su primer destino, y hoy están al alcance del cualquier mano. En gasolineras, máquinas expendedoras cercanas a colegios e institutos... Uno de cada cinco niños en España va a la escuela con ellas. Un combinado nada apto para menores. «Alteran su capacidad de concentración» y abundan las evidencias, según profesores y médicos, de que provocan vómitos, temblores e irritabilidad.
A Alberto, estudiante de ESO, le bastó con ingerir 160 miligramos de cafeína y dos de taurina, los principales ingredientes activos de este tipo de bebidas. La cafeína estimula el sistema nervioso central y cardiaco, facilita la liberación de catecolaminas, como la adrenalina y la dopamina, y estimula la vasodilatación. La taurina [del latín toro, de cuya bilis se extrajo por primera, en 1827, este potente ácido] mejora la resistencia física. Una explosión de energía en pocos sorbos.
No hay dosis. Incluso en cantidades moderadas «las consecuencias llegan a ser graves», advierte la doctora Iglesias, del departamento de psiquiatría de la Univ. Autónoma de Barcelona y al frente de las urgencias del Hospital Parc Taulí de Sabadell. «Se las toman cada vez más para estudiar [220 millones de latas se produjeron en España en 2012]».
El mal trago ha llegado al Parlamento catalán, el primero aquí dispuesto a regular la venta de estas bebidas y «evitar un consumo excesivo, especialmente entre la población más joven». La propia Cruz Roja, a mediados de febrero, va a iniciar una campaña en Sabadell, con la distribución de folletos que advierten del peligro que conlleva el consumo descontrolado de bebidas energéticas, especialmente si se combinan con alcohol.
Ya van 18 muertos, supuestamente a causa de la ingesta de estas bebidas en EEUU, donde un informe del Gobierno concluye que el número de personas que han acudido a urgencias por latas de empresas como PepsiCo o Monster Beverage se ha duplicado en los últimos cuatro años, pasando de 10.000 a 20.000. «Y en la mayoría de los casos los pacientes eran adolescentes y jóvenes adultos». Aquí «ni eso», dice la doctora Iglesias, «son niños de 9 o 10 años que van al colegio con la latita en la mochila»."